La Fonda Hotel

La leyenda…

Cuenta la leyenda que en este mismo lugar hace muchos años vivieron tres hermanas, cuando eran pequeñas cayó sobre ellas una maldición que las separaría, teniendo que vivir cada una en una parte diferente del mundo hasta entonces conocido, por eso cada una se marchó a  algún lugar,  pero siempre cerca de su mar mediterráneo donde las vio nacer.

La mayor, la más hermosa de todas se marcho a vivir a arabia, allí comenzó a vivir entre desiertos majestuosos y ciudades de las mil y una noches,  donde se impregno de diferentes olores de las millones especias y  de sus maravillosos tés.

Todo aquello le era tan diferente a lo que había visto hasta entonces… Bazares envueltos en sedas, bailarinas, encantadores de serpientes, caravanas de nómadas recorriendo el desierto, noches con tantas estrellas que se le escapaban de sus ojos, aquello era lo más bonito que había visto jamás.

La otra hermana se quedo en Andalucía tierra de toros y flamenco, todas las noches de luna llena galopaba queriendo alcanzarla lomos de su caballo negro, recorriendo tabernas llenas de cantaores, bailaores, poetas y bandoleros.  Su vida giraba entre guitarras y taconeos, desde el Sacromonte hasta cualquier velero anclado en palos de la frontera no había ningún rincón de Andalucía en el que no supiesen su nombre. Pero cada mañana a salir el sol montaba en su caballo y se marchaba a algún lugar desconocido.

Mientras que la más pequeña se marcho al mar Egeo en busca de aquella cultura de la que siempre había oído hablar queriéndose impregnar de la filosofía, las artes y toda la épica que inundaba todas aquellas miles de islas, pasó por Mikonos, Santorini, Creta, buscando a esa ciudad perdida a la que llamaban Atlántida, mientras que se dejaba llevar por la tranquilidad y sosiego de sus calles.

Cansadas de vagar solas por el mundo, y viendo la necesidad que tenían de volver a verse las unas a las otras, decidieron regresar, se contaron todo lo que había vivido, dándose cuenta así que debían mostrar al mundo todo aquello, decidieron instalarse en Benalmádena uno de los pocos lugares que a lo largo de su historia se había visto en vuelto en esas tres culturas.

Cuando llegaron a ese hermoso lugar decidieron fundar una casa en la que se pudiesen refugiar todos los viajeros que pasasen por allí y además los acercase a aquellos mundos que ellas tanto habían amado y siempre llevarían en su corazón.

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